5 maneras de ayudar a un niño pequeño a aprender a tomar decisiones

Tomar decisiones es una habilidad muy importante que hay que ir aprendiendo desde pequeño. Es vital ir ganando confianza en uno mismo e ir creando resistencia a la frustración que se van aprendiendo a través de las consecuencias de las decisiones de uno. Conseguir esto pasa por dejar a su hijo que se equivoque experimentando. Puede que en este momento sufra por ello, pero le va a ayudar que la próxima vez sea más consciente al tener que tomar una decisión. En esta entrada exponemos 5 tácticas simples que van a fomentar la su toma de decisiones:

tomar decisiones1. Cuando es muy pequeño no le des libertad indiscriminada sino opciones

Si en una tienda le decimos que coja lo que quiera se va a sentir abrumado con tantas posibilidades. Pero siempre le podemos decir que puede elegir entre la chocolatina que sabemos que le gusta, unas chuches que le chiflan o su fruta favorita. Teniendo opciones que son igual de apetecibles le hará reflexionar de manera intuitiva sobre cuál sería la opción óptima en este momento. No le haga elegir entre un chocolate y un puré de acelgas…allí el ganador es claro.

2. Hazle evaluar si sus decisiones han sido acertadas o no

Al ir creciendo el número de opciones se puede ir ampliando al igual que los eventos sobre los que tiene que tomar decisiones. Le puedes dejar que decida cuándo tiene que irse a la cama… Pero lo importante es que revise las consecuencias de sus decisiones en ambos casos, cuando ha acertado y cuando la ha liado. Mostrarle la relación causa-efecto, que a esta edad va comenzando a comprender y no sólo intuir, le va dando pistas de cuáles son la consecuencias de sus decisiones y así irlas ajustando a lo que mejor le convenga.

3. Ayúdale a no ser tan impulsivo al tomar decisiones

Los niños pequeños suelen centrarse en el reforzamiento inmediato, el de a corto plazo, que es tangible y no depende de tener una visión en perspectiva y es poco sensible a la experiencia. El primer paso sería sencillamente hacerle parar antes de precipitarse con una decisión.  Con sólo un par de segundos de frenada es más que suficiente al principio, ya que parar para pensar antes de tirarse al agua no suele ser parte de su repertorio de acciones. La cuestión es pillarle en el punto de actuar precipitadamente, sin pensar. Y si se precipita y las cosas no resultan ser tan beneficiosas, como hemos dicho antes, hay que hacerle evaluar qué ha pasado y por qué y aún más importante, cómo se pudo haber hecho de otro modo para que todo fuera bien.

4. Incítale que se haga preguntas clave sobre la decisión que ha tomado

¿Cuáles son mis opciones?  Los niños suelen considerar como opción única la que en este momento tienen presente para poder satisfacer su deseo de gratificación inmediata. Si le conseguimos enseñar a parar antes de actuar impulsivamente, pordrá evaluar el repertorio de acciones que tiene  y decidir lo que mejor le convenga a corto o largo plazo.

¿Cuáles son la consecuencias de mis acciones? Una pregunta que se sigue de manera lógica de la anterior. (En realidad hay que decir que la que ellos se hacen es más simple: ¿Me meteré en un lío o no si hago las cosas así?) Así va aprendiendo a evaluar el riesgo o las recompensas a corto y largo plazo de sus decisiones.

5. Ayudar a que un niño aprenda a tomar decisiones acertadas es dejar que se equivoque

Si no se equivoca no tiene cómo contrastar y analizar las decisiones que no han sido acertadas. Es vital para un niño dejar que tome decisiones pobres y no sobreprotegerle para que pueda crecer en una persona que sepa tomar decisiones convenientes. Lógicamente, sabiendo esto, no tenemos que reforzarles por haberla liado, pero las consecuencias tienen que estar en consonancia con la gravedad del resultado de la decisión para que pueda apreciar claramente el efecto de sus acciones. Así intentará analizar sus acciones y las consecuencias la próxima vez que vaya a actuar.

Aprender a tomar decisiones es una habilidad muy importante. Promueve la seguridad en uno mismo, la independencia, sube el umbral de la tolerancia a la frustración, aumenta el autoestima y, en general, mejora la inteligencia emocional. Para ello es vital comenzar a fomentar la toma de decisiones en los niños desde muy pequeños, a su nivel y con sus recursos.

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  1. […] dibujo es una actividad que los niños suelen disfrutar muchísimo. Es una forma de arte que les da la posibilidad de expresar un amplio rango de […]

  2. […] hallar las relaciones causa-efecto de sus propias acciones y sentirse seguros respecto a las decisiones que toman. El arte fomenta la independencia en los niños y les da la oportunidad de expresar sus ideas y […]

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