Las ventajas de aprender jugando

En esta entrada nos vamos a dedicar a explicar algunas de las principales ventajas que tiene el aprendizaje a través del juego. Normalmente a nivel personal no solemos cuestionar el hecho de que aprender jugando es lo mejor para los niños. Sin embargo, muchas veces no nos damos cuenta de que por razones culturales parece que el sistema educativo sí se lo cuestiona y obliga a nuestros hijos a ir adquiriendo conductas que no son propias de su edad, impuestas por los mayores, como leer, escribir, sumar, que se asemejan a una filosofía anticuada en cual se consideraba a los niños  adultos en miniatura y el juego era una pérdida de tiempo.

¿Por qué aprender jugando?

Son numerosas las ventajas de hacerlo. Tienen mayor autonomía al jugar y nos necesitan sólo de apoyo. Así mantenemos la motivación por aprender y experimentar.

Al moverse, se ejercitan y desarrollan la coordinación psicomotriz, la motricidad gruesa y fina, es muy bueno para su salud física y les permite dormir bien. El juego ayuda a que conozcan su cuerpo, vayan construyendo su esquema corporal y vayan creando los límites entre su cuerpo y el entrono.Aprender jugando

Jugando los niños van aprendiendo habilidades como la planificación, cómo poner en marcha el plan concebido y la lógica y el razonamiento se van afianzando. El juego despierta y desarrolla la creatividad y la imaginación.

Disfrazarse y jugar a desempeñar diferentes roles les permite ir investigando las circunstancias de cada conducta, sus consecuencias, ir ensayando los diferentes estados emocionales, que, aparte de las básicas, son debidas al aprendizaje, e irlas afinando. También pierden el miedo a actuar y amenoran el riesgo de convertirse en demasiado tímidos. A través del juego van enfrentándose a situaciones problemáticas que en la vida real no consiguen solucionar.

Hay otro tipo de juegos que exigen que se sigan unas normas y de esa manera los niños menores  se van familiarizando con la existencia de normas fuera de casa de las cuales muchas veces depende el cómo se llevan con sus amigos. El seguir las normas para poder llegar a seguir el ritmo del juego consiguen aprenderlo por imitación de los niños mayores. De este modo se forman hábitos de cooperación.

De todo lo anterior podemos deducir que la mejor forma que tiene un niño de aprender es jugando, y puesto que la motivación y el interés por descubrir y explorar todo lo que les rodea es innato, la tarea que le queda al adulto es tratar de no coartar el juego y dejar que el desarrollo del niño siga su ritmo, y él mismo a través de su propia motivación irá descubriendo qué es lo que más necesita en cada momento.

1 comentario

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  1. […] que se pueden hacer adaptadas a la edad de cada niño. Lo importante es que disfrute y que tenga libertad para ensuciarse (coja una camiseta vieja suya con las mangas cortadas a modo de babi) y se pueda centrar en […]

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