entender la discalculia

Entender la discalculia: consejos para contextualizarla

Una de las claves para poder poner freno a la discalculia, es precisamente entender qué es. Mucho se ha escrito ya sobre él – de hecho, nosotros hemos contribuido a ello desde nuestro blog– pero incluso con toda esa información, para muchas madres y padres es difícil llegar a entender qué es y como funciona la discalculia. Por eso, vamos a repasar este articulo a revisar el término para profundizar de una manera sencilla en él. Entender la discalculia es más fácil de lo que parece. 

Entender la discalculia: qué supone

La discalculia es un desorden mental que impide a las personas que lo sufren hacer cálculos aritméticos, con todo lo que eso supone, sin estar relacionada en ningún caso con el nivel intelectual. Problemas para hacer cualquier cuenta y, dependiendo de la edad, casi para todo.

Desde no entender cualquier cálculo, a tener dificultades para comprender conceptos numéricos, hacer señas, direcciones, poca intuición o problemas para aprender cualquier cosa que involucre a un número. Entender el reloj o sumar puede suponer un problema para las personas o los niños que tienen discalculia.

Ejemplos

Por ejemplo, si un niño ve dos números, tendría que contar para saber cuál es mayor que otro. Cierto es que muchos niños utilizan ese método para aprender a contar, pero una vez lo automatizan, no necesitan hacerlo. Sin embargo, un menor con discalculia podría crecer hasta los 30 años  y seguir necesitando sus manos para hacer una cuenta.

Según un estudio de la Georgetown University Medical Centre y la Universidad de Stanford, la discalculia evita que la memoria no automatice la habilidad matemática del cerebro, por lo que se presenta el desorden a la hora de hacer cualquier cálculo.  Por tanto, la discalculia está directamente relacionada con el trastorno del cerebro, y puede tener un alto componente hereditario. Además, no tiene nada que ver con la acalculia, ya que no está relacionada en ningún caso con una lesión o patología cerebral.

Cuándo es discalculia y cuándo no

Para entender la discalculia también es necesario separarla de lo que únicamente es ‘no controlar’ las matemáticas. Es decir, este trastorno no tiene nada que ver con el hecho de que a una persona no se le de bien las matemáticas, o un niño que las suspenda en clase.  Por esto, hay que distinguir entre personas/niñas/niños a los que realmente se le dan mal las matemáticas y otras que presentan dificultades en el aprendizaje de éstas. En ese caso, sí podríamos estar ante un posible caso de discalculia.

La discalculia se puede detectar en el colegio cuando los niños no logran escribir bien los números, ni ponelos correlativos. Es decir, no entiende su funcionamiento ni son capaces de realizar operaciones correctas con ellos. De hecho, en cursos más avanzados del colegio, es habitual que un niño con discalculia no pueda hacer el razonamiento de un ejercicio o resolver un problema matemático para el que ya debería estar capacitado.

Síntomas

Un niñ@ puede presentar síntomas de discalculia cuando:

  1. Tiene dificultades con los números: no los identifica con claridad, duda y se equivoca al nombrarlos o escribirlos; confunde números o grafismos parecidos; confusiones de los signos de sumar, restar, multiplicar y dividir.
  2. Tiene dificultades relacionadas con operaciones, cálculo mental, clasificación, orden, cantidades, correspondencia, seriación, y reversibilidad.
  3. Tiene dificultades en la coordinación espacial y temporal. Tienen problemas para organizar los números en columnas o para seguir la direccionalidad apropiada del procedimiento. Esta relación es de gran importancia en las operaciones matemáticas y dificulta la realización de cálculos.
  4. No puede recordar y comprender conceptos, reglas, fórmulas o secuencias matemáticas como las tablas de multiplicar o los pasos que hay que seguir para resolver una división.

Además, hay otros síntomas que también puede denotar este trastorno, como ya te explicamos en nuestro banco de información sobre psicología y neuropsicología.

Qué hacer y cómo tratarla

Entender la discalculia es mucho más fácil cuando sabes cuáles son los indicios para identificarla. Pero más que las causas de las discalculia, nos interesa más contextulializarla, y saber qué hacer cuando un niño pueda presentar este trastorno. En primer lugar, es importante tratarla, por lo que habría que llevar al niño o niña a un especialista o centro especializado, o contactar, en su defecto, con un profesional experto y especializado que pueda prestar su ayuda.

Adaptarse al contexto

Por eso, es clave tratar el problema en los primeros cursos escolares, para ir avanzando con él a medida que avanzan los cursos escolares, pero además, hay que adoptar una actitud mucho más adaptativa y comprensiva, como muestras estas tips.

  • Motivarlo: mostrarles que tienen talento y aptitudes en otras materias, haciéndoles entender que solamente tienen dificultades en las matemáticas y que las podrán ir superando poco a poco con paciencia y esfuerzo. Tenemos que ayudarles a desarrollar al máximo sus capacidades pero siendo siempre realistas ante las expectativas.
  • Darles el tiempo necesario: Cuando se trata de niños en edad escolar, debemos animarles a visualizar los problemas de matemáticas y darles el tiempo suficiente para entenderlos.
  • Gamificarles: Es muy positivo realizar dictados y copiados de números, así como utilizar el juego como medio para realizar cálculos. Llevar la puntuación de un partido de baloncesto o de tenis supone un ejercicio muy beneficioso para ellos. También incluye utilizar estrategias cognitivas que faciliten el cálculo mental y el razonamiento visual.
  • Funcionar con ejemplos: dentro de la flexibilidad, hay que comprender el mecanismo de las operaciones y llegar a entender para qué sirven. Pongamos ejemplos, tratando de relacionar los problemas a situaciones de la vida real.
  • Ser proactivos: Realizar todo tipo de actividades que permitan adquirir habilidad en la utilización de relaciones cuantitativas. Puede ser necesario empezar por un nivel básico no verbal, comenzando por los principios de cantidad, tamaño, orden, espacio y distancia.

Esperamos que con este artículo te haya sido fácil entender la discalculia. Si tienes alguna duda, puedes ponerte en contacto con Centro Neux, ya que atendemos tanto en nuestra sede en Aranjuez como a través de consulta online. No tengas dudas y contacta con nosotros vía email o teléfono.