Aprendizaje de las matemáticas y discalculia: la diferencia que debes conocer

Matemáticas y discalculia diferenciasEn esta entrada nos vamos a centrar en la discalculia, pero desde un punto de vista diferente. No vamos a hablar de qué es, sino de los porqués del desconocimiento general de este trastorno del aprendizaje. Nos gustaría explicar las diferencias entre dificultades en el aprendizaje de las matemáticas y discalculia. Y también explicar el porqué de la falta de conciencia sobre este problema.

Matemáticas y discalculia

Una gran parte de la falta de familiaridad de la población general con la discalculia tiene que ver con el malestar general de nuestra cultura con los números. También con nuestra creencia arraigada de que las matemáticas, en comparación con la lectura, son mucho más complicadas. Por ello, muchas veces ese no tan pequeño porcentaje de gente que se enfrenta diariamente a ese problema se siente incomprendida y desatendida.

Caso real

El Dr. Gavin Price, profesor en la Universidad de Vanderbilt, investigador en matemáticas y discalculia nos cuenta que al inicio de sus clases suele preguntar a sus estudiantes. Les dice cuántos de ellos creen que no son buenos en matemáticas. Al inicio, la mitad de ellos levanta la mano. Luego les pregunta lo mismo con respecto a la lectura. Y, como es de esperar, nadie alza la mano.

El Dr. Edward Hubbard, profesor asistente en la Universidad de Wisconsin-Madison, se hace eco de este sentimiento. Añade que esa actitud hacia las matemáticas puede desempeñar un papel no sólo en nuestra falta general de información sobre la discalculia, sino en el hecho de que la investigación en discalculia está al menos dos décadas por detrás de la investigación de la dislexia. Es una actitud culturalmente definida. Si uno mira alrededor, ve el abrumador número de personas que responden con naturalidad que son malas para las matemáticas. Esa actitud normalizadora hace que este tema parezca menos merecedor de la atención de los investigadores. 

Diferencias matemáticas y discalculia

Sin embargo, sólo un pequeño porcentaje de estas personas tendría discalculia. Nuestro sistema educativo hasta ahora no ha puesto especial interés en enseñar las matemáticas de una manera lo suficientemente clara y muchas de estas personas han sido directamente tachadas de legos en la materia y, por tanto, no se ha prestado suficiente atención en que lleven a cabo un aprendizaje adecuado. A  diferencia de estas personas, los pacientes con discalculia tienen un trastorno primario, debido a un daño cerebral que no les permite adquirir conceptos básicos que necesitan para poder llevar a cabo, a veces, hasta cálculos básicos.

En definitiva, la diferencia reside que en el caso de quien tuviera problemas en aprender matemáticas, éste es un problema secundario a una enseñanza deficiente o simplemente desinterés y, en el caso de quien tiene discalculia, es un trastorno primario debido a un daño cerebral.

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