MEDIACIÓN FAMILIAR

mediación familiar
La mediación familiar es un proceso de resolución de conflictos, totalmente confidencial, que permite que las partes implicadas puedan comunicarse entre sí y buscar acuerdos durante un conflicto­, expresando sus puntos de vista, argumentos, intereses, necesidades o expectativas y llegando, en su caso, a acuerdos mutuamente consentidos. Es diferente a un proceso común o judicial porque permite a los protagonistas del propio conflicto resolver entre ellos mismos sus problemas.

Mediación familiar

Para llevarla a cabo es necesario contar con la figura del ‘mediador’, es decir, un profesional, con una formación específica y especializada, que de forma objetiva, neutral e imparcial, facilita el diálogo y la comunicación entre los participantes con el fin de solucionar el problema, sin ser juez ni juzgar, ni imponer ninguna solución. Su trabajo será ayudar a las partes a encontrar una solución que agrade a ambas de manera objetiva sin interferir en las relaciones de las personas implicadas.

La mediación familiar, entre otras ventajas y además de servir para resolver el conflicto, reduce el coste emocional de que tiene un conflicto, pone límites a la destrucción de relaciones, reenfocándolas, e invita a la reflexión de las partes para que lleguen a acuerdos, sin causar daños ni entorpecer las relaciones de los implicados.

Dentro de las principales características de la mediación familiar, se encuadra la rapidez del proceso y el protagonismo es de los propios interesados. Además, el propio proceso siempre suele ser más económico que un procedimiento judicial, además de que origina acuerdos creativos adaptados a las necesidades de los interesados. Además, mejora las relaciones, en vez de destruirlas y facilita el cumplimiento voluntario de lo acordado.

Nicky Valentín
Neuropsicóloga y directora de Centro Neux