Las diferencias entre miedo y fobia

Miedo y fobia. En esta entrada nos vamos a dedicar a aclarar la diferencia entre ambos. En el lenguaje natural muchas veces denominamos fobia a algo que es miedo y al revés. Lo que con frecuencia lleva a que uno no comprenda la diferencia cuando a ello nos referimos los psicólogos. Esto no sería trágico si las cosas se quedaran sólo a nivel de calle, pero muchas veces alguien no tan ducto en la materia nos dice que nuestro hijo tiene fobia, a los perros por ejemplo, lo que nos puede llevar a preocuparnos demasiado cuando sólo se trata de un miedo evolutivo normal a los perros. ¿Por qué sucede? Pues porque en el lenguaje natural solemos llamar fobia al miedo intenso. ¿Qué es el miedo y fobia?

Como ya hemos explicado en otra entrada, tener miedo es algo natural, es completamente normal. fobiaPara comprender la diferencia entre miedo y fobia, hay que entender que hay veces que una misma persona experimenta el mismo miedo con diferente intensidad, a veces el miedo llega a ser muy fuerte, pero esto no suele tener ninguna implicación en la vida de la persona. El miedo a un mismo estímulo también se puede sentir de forma diferente por las diferentes personas. Pero entonces, si la intensidad puede variar tanto, ¿qué es lo que delimita la diferencia entre el miedo y la fobia? Lo que diferenciaría un miedo muy intenso de una fobia son las consecuencias que tienen en la vida de la persona que los experimenta. Si un miedo muy fuerte empieza a interferir significativamente en nuestra vida, de modo que empezamos a evitar el estíamulo al que tememos, luego los lugares a los que podemos encontrarlo y luego poco a poco comienza a supeditar nuestra vida a si nos lo encontramos, ya no hablamos de miedo sino de fobia.

Vamos a dar un ejemplo extremo para comprender la diferencia entre miedo y fobia. Imaginemos que Juan tiene mucho miedo a volar. Ha subido muchas veces a un avión y aún así las manos se le ponen sudorosas, se le acelera el corazón y tiene la sensación de que va a perder el juicio. Como el trabajo de Juan le exige un viaje transatlántico cada dos meses, él aun a pesar de pasarlo mal, no lo evita y se monta en el avión. Lo que Juan tiene es miedo muy fuerte. A diferencia de él, Álvaro dejó un trabajo por no tener que subirse más a un avión, pero encima su novia estudia en otro país, así que no le queda más remedio que pedirle a ella que vaya a visitarle, pues a él le da tanto miedo tener que coger el avión que lo evita. Claro, eso a largo plazo puede ir influyendo en su relación también, aparte de que ya lo ha hecho en su vida laboral. Lo que Álvaro tiene es fobia.

Claro está, un miedo muy intenso puede convertirse en fobia, en dependencia de nuestra reacción ante él: si lo evitamos o lo afrontamos; y dependiendo de cómo influye la evitación en nuestra vida diaria: si no la cambia o comienza a influir negativamente en ella.

1 comentario

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  1. […] en esto, de si es o no es candidato para ser llamada una fobia o no. Con anterioridad dedicamos una entrada a establecer las diferencias entre fobia y miedo, pero aquí vamos a repasar algunos de los […]

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